LAS CRÓNICAS DE LA DRAGONLANCE
MARGARET WEIS Y TRACY HICKMAN
(TSR, INC. 1984-1985)
En noviembre de 1984 la editorial de juegos TSR, Inc. publicó en Estados Unidos el libro coescrito por Margaret Weis y Tracy Hickman, Dragons of Autumn Twilight, traducido por la editorial Timun Mas en 1986 como El Retorno de los Dragones, el primero de la serie de novelas que junto a Dragons of Winter Night y Dragons of Spring Dawning, (La Tumba de Huma y La Reina de la Oscuridad, respectivamente), conformarían la trilogía de Las Crónicas de la Dragonlance. Este hecho significó uno de los momentos más importantes en la historia de la editorial y a su vez, del mundo de los juegos y el entretenimiento.
Hasta la época, TSR, empresa creada en 1973 por Gary Gygax y Don Kaye poseedora de los derechos del juego de rol más famoso del mundo, considerado también el primer juego de rol moderno, Dungeons & Dragons -D&D-, juego ideado por el fundador de la editorial, Gygax, junto a Dave Arneson, solo había publicado de manera oficial una novela como tal en 1978, inédita en España, y una serie de libro juegos del tipo “elige tu propia aventura” que comenzó en 1982 y perduró hasta principios de los 90's, la serie Endless Quest, cuyo primer volumen tuvo aparición en España en 1985 de la mano de Timun Mas en la histórica revista Círculo de Lectores y donde se publicitó por primera vez la famosa Caja Roja de Dalmau Carles Pla.
Tracy Hickman, desarrollador de juego desde 1982, ya tenía la idea de publicar en forma de novela la campaña que estaba diseñando en ese momento ambientada en Krynn, el nuevo escenario de campaña de D&D más conocido como Dragonlance. Para ello, y después de enrolar a Margaret Weis en el proyecto, convencieron a duras penas al por entonces editor jefe de TSR books, Jean Black para gestar la primera de las tres novelas de las que constaría esta trilogía.
Esta “segunda” novela significaría la expansión definitiva de TSR a nivel editorial, creando una nueva línea de negocio novedosa donde, a través de estas novelas, impulsaría y definiría los diferentes escenarios de campaña de la marca (el citado Dragonlance, y seguidamente los de Forgotten Realms, Dark Sun, Ravenloft…) contando historias de personajes asociados a sus propios juegos, con sus particularidades geográficas, étnicas, culturales, teológicas y geopolíticas, desarrollando su mitología correspondiente, creando cánon y lore.
En “El retorno de los dragones”, los autores nos presentan a los, a la postre, Héroes de la Lanza, Tanis el semielfo, los hermanos Majere, Raistlin y Caramon, a la guerrera Tika, al kender Tasslehoff Burfott y a su amigo enano, Flint Fireforge, y al caballero de Solamnia Sturm Brightblade, quienes conocen a una pareja misteriosa, Goldmoon y Riverwind en una taberna en la aldea de Solace y, sin demasiados preámbulos, nos van introduciendo de manera acelerada en el conflicto que se percibe inminente que desembocará en la Guerra de la Lanza, apareciendo en escena los peligrosos draconianos, los Señores del Dragón, entre ellos, Verminaard, e insinuándose el gran mal que está por venir, Takhisis, la Reina de los Dragones. A lo largo de estas páginas se va definiendo el mundo de Krynn.
En el segundo libro de la serie, “La Tumba de Huma” (1985), las fuerzas de Takhisis al mando de sus generales, los temibles Señores del Dragón, están desplegadas por Ansalon, el continente está en guerra. La Compañía se divide para poder acometer todos los frentes que hay abiertos. Las diferentes tramas van desarrollándose, teniendo especial importancia la de Kitiara Uth Matar (hermanastra de los hermanos Majere) y su “aliado”, el caballero espectral Lord Soth y la de Raistlin Majere, siendo que esta subtrama marcará el eje principal de la segunda trilogía de la Dragonlance, Las Leyendas de la Dragonlance. Se forjan alianzas, aparecen las Dragonlances y los Orbes, vemos como van presentándose otra serie de personajes, entre ellos Gand…, digo, Fizban, Berem, Laurana, personajes que enriquecen el mundo de krynn y lo que empezó como una historia de aventuras, va conformándose en tragedia con la muerte de uno de los personajes principales.
Con “La Reina de la Oscuridad” (1985) concluye la primera trilogía de la Dragonlance, la de la Guerra de la Lanza. Tras el despliegue de las fuerzas del bien, vemos como casi todos los frentes planteados van cerrándose. Se desvela el secreto detrás de los Draconianos. Los héroes, después de sus propias odiseas, consiguen reunirse para intentar impedir que Takhisis pueda ser convocada. Será en la ceremonia celebrada en Neraka por su general y máximo sacerdote, el emperador Ariakas, donde se sucedan los giros de guión uno detrás de otro, culminando esta epopeya con unos personajes en el auge de su madurez.
Por supuesto, es inevitable no comparar el argumento de LCDLD con la obra definitiva del género de fantasía mundial, El Señor de los Anillos, donde no paran de encontrarse similitudes constantes para con la obra de J.R.R. Tolkien, la Compañía, la búsqueda, los objetos maravillosos, el gran enemigo, los diferentes villanos… También hay que citar como influencia directa las obras de otros autores como Fritz Lieber (la serie de Fafhrd y el Ratonero Gris…), Michael Moorcock (El Campeón Eterno, Corum, Elric de Melniboné…), C. S. Lewis (Las Crónicas de Narnia) y T. H. White, sin duda los grandes definidores de la fantasía moderna.
Literariamente cuenta con un estilo y una narrativa bastante “ligeros” (adjetivo bastante benévolo), siendo objeto de varias revisiones y alguna reescritura a lo largo del tiempo, notándose el carácter amateur inicial de los autores, cosa que a fuerza de seguir publicando novelas, han ido perfeccionando, ocasión que se les presentó de manera casi inmediata debido al éxito de esta primera trilogía. Los mismos autores, con un estilo algo más depurado y con bastante más soltura publicaron una segunda trilogía, “Las Leyendas de la Dragonlance”, consolidando el mundo de la Dragonlance y el producto para deleite del aficionado, expandiéndose como se ha citado arriba al resto de ambientaciones de D&D. Este éxito propició la aparición de diferentes productos, destacando el maravilloso artbook, “The Art of the Dragonlance”, con ilustraciones de los cuatro grandes artistas de la editorial, Jeff Easly, Larry Elmore, Clyde Caldwell y Keith Parkinson, una adaptación al cine de animación (Dragonlance: Dragons of Autumn Twilight - Paramount Pictures) así como la publicación de la serie en formato cómic.
En conclusión, LCDLD, no son solo 3 novelas cualquiera, han significado un modelo que otras empresas han implementado en su negocio, la traslación de su producto a las librerías, no siendo para nada lo habitual hasta la época. Esta estrategia empresarial fue continuada por Wizard of The Coast, propietaria de los derechos de D&D tras su adquisición en 1997 así como replicada, entre otras, por el gigante de la industria juguetera, Games Workshop (Warhammer 40k).
Reseña: Txema Hormigos



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